Tu alma ha sido aliciente en días en donde la victoria no canta para mi existencia.
Tocarte sin pretensión, sin estimulo, solo con confianza con la que se da y se recibe un abrazo ha sido un bello regalo de los dioses.
Creo que tienes el cuerpo grande porque en otro más pequeño no cabría la riqueza de tu espíritu y de tus ideas, y al lado de una sensibilidad que se eleva sobre ti mismo y danza sobre los que te escuchamos mi barboteo de insensateces queda menguado, me encanta como sos mi gordo porque eres la compañía perfecta en casi todos los momentos.
Se que lo tienes todo, lo veo cada vez que miro tu trabajo, cada vez que leo las paredes de tu cuarto y cada vez que observo y siento el calor de tu familia, no necesitas perderte en el camino, no necesitas tomar bifurcaciones que te lleven a la tierra del “aquí no había nada”… eso déjaselo a personas como yo, que no hallamos paz mental y tenemos que escabullirnos en las tormentas de la vida.
Tu necesitas seguir siendo grande en todos los sentidos.
Acá estoy, para vos… Always