jueves, 8 de julio de 2010

... camino a casa


Me gusta caminar bajo la lluvia cuando estoy perdida… cuando se que nadie me mira, cuando se que soy invisible y a nadie le importo…
Me gusta ver a la gente protegiéndose de las gotas, como si fuesen lagrimas de odio, corriendo y escapando de su toque mágico, y me encanta la mirada melancólica que dirigen cuando te ven caminando en la mitad de una tempestad, con tu mirada baja y tus pasos cortos y lentos…
-¿Qué piensas?, Me dijo una gota de lluvia mientras resbalaba por mi frente…
- En la soledad
-ciertamente eso pensé, solo un humano que está realmente solo y triste podría caminar en medio del caos como lo haces en este momento

la gota siguió su rumbo, y se deslizo divertida por mi rostro, cuando levante un poco mi mirada, allí estaba aquel maldito caos… las luces de los autos que pasaban, el ruido de la ciudad, la gente corriendo tiritando de frio, el sonido de las gotas estrellándose con lo que encontraban en su camino… y mi pecho dolía, cada cosa estaba siguiendo su rumbo, cada quien en su guerra absurda contra el mundo, contra el sistema, contra la lluvia y contra ellos mismos… empecé a sentir un leve mareo, de nuevo compruebo que no estoy lista para vivir en el mundo como la gente normal lo hace… me senté en un andén mojado mirando las ondas que se chocaban y desvanecían en los charcos… así se siente la derrota, pensé, muchas veces luchas demasiado y al final todo es igual, proteges a la gente cuando en verdad el que necesita ser protegido eres tú, tus actos son sinceros y se malinterpretan… resulta que de un momento a otro eres un mártir.
Me perdí en los recuerdos de mis últimas acciones, y no hallé nada, solo espacios vacios, acciones de sentimientos absurdos, gente valiosa, que miras como si estuvieses viendo una película, te involucras sentimentalmente pero eres invisible….
Soy un fantasmita deambulando por las calles y los corazones, no estaría tan mal vivir si fuese un poco real, pero entre la angustia de mis pasos sin huella y mi camino sin rumbo solo queda orar al cielo para que envíe otra gota preocupada por lo que pasa en mi mente, o un carro que golpee tan fuerte mi cabeza que no me permita levantar ni pensar, solo dormir, disfrutando de la inconsciencia.
Ha sido un regalo esta vida, pero oh Dios, conviérteme en una gota de lluvia, déjame danzar en las tempestades junto a otras más que compartirán mi mismo fin y mi mismo proceso, conviérteme en una gota cantante de esas que se estrellan en el plástico y se hacen escuchar, mi humanidad duele… el tormento de la oscuridad que se ha desatado sobre mi esta perforando el escudo de esperanza que me protegía, la noche es demasiado dolorosa para mí, no sé cuanto pueda soportar mi mente, mi corazón siente que se escapara de mi pecho, en algún momento estallará, porque la locura y la agonía que se ha enviado a destruirme es más poderosa que mi espíritu solitario.
Aquel ser sigue junto a mí, absorbiendo la paciencia, las ganas… aprovechándose de mi fragilidad, me avisa que llegara otro ser en la madrugada, el otro castigo por romper mi pacto, por eso… conviérteme en une gota de lluvia antes de que enloquezca..